Londres, la ciudad más visitada del mundo

Según el organismo público-privado de promoción turística London & Partners, solo durante los Juegos Olímpicos y Paralímpicos la capital británica acogerá 881.00 visitantes. De ellos, 294.000 serán extranjeros y 587.000 ciudadanos procedentes del Reino Unido. Además, calculan que 5,5 millones de personas serán visitantes de un día durante el período de los Juegos.

Pero es que Londres prevé recibir 1,1 millones de turistas adicionales en los cinco años posteriores a la celebración de los Juegos, lo que supondrá unos ingresos de 650 millones de libras (más de 782 millones de euros) para la ciudad durante dicho período.

El proyecto olímpico presume de que Londres es la primera ciudad olímpica en crear un listado denominado Games-time charter, cuyo compromiso es mantener los precios justos durante todo el período de los Juegos al que ya se han adherido 59 empresas del sector como la noria del EDF Energy London Eye, la Torre de Londres o el famoso Hard Rock Café.

Gran capacidad hotelera

La capital del Reino Unido ha logrado desde octubre de 2009 inversiones por 11.000 millones de libras (13.236 millones de euros) con motivo de este gran evento deportivo, gran parte de los cuales se ha destinado a la mejora del transporte.

Los JJOO coinciden con el aniversario de Dickens y el Diamond JubileeLondres ha ampliado su planta hotelera que pasará de las 90.000 habitaciones del verano de 2011 a 100.000 en 2012, gracias a incorporaciones como, por ejemplo, el segundo establecimiento londinense de la cadena española Meliá Hotels International, ME London Hotel, que abrirá sus puertas dos meses antes de la ceremonia de inauguración de los JJOO.

La oferta hotelera se complementará con albergues, que dispondrán de más de 5.000 plazas, así como con 25.000 habitaciones adicionales en los Bed & Breakfast, apartamentos con servicios y alojamientos sin pensión.

London & Partners espera que la evolución del turismo seguirá siendo muy positiva para Londres en los próximos años y especialmente en 2012, cuando, además de los JJOO, se celebrarán un gran número de eventos culturales como el 200 aniversario del nacimiento del escritor Charles Dickens o los festejos del 60 aniversario de la coronación de la reina Isabel, el Diamond Jubilee.

Iglesia de San Bartolomé el Grande

En una esquina de la plaza de West Smithfield, cerca del mercado de Smithfield, el histórico matadero de carne, pegada al Hospital de San Bartolomé (St Barholomew) donde Sherlock Holmes conoce al Doctor Watson y a pocos minutos andando de la magestuosa Catedral de San Pablo, encontramos esta pequeña iglesia anglicana de la época medieval.

En el siglo XII, la zona se encontraba justo a las afueras del muro de Londres. Los campos de la zona eran principalmente frecuentados por los mercaderes y ganaderos que venían al matadero de Smithfield para vender su mercancía.

Hasta que en 1123 con la creación del priorato en la zona, fue mandada construir por el eclesiástico Rahere, conviertiéndose en la principal iglesia del priorato, al parecer como agradecimiento por haberse recuperado después de unas fiebres que cogió en un viaje de peregrinación a Roma. Al parecer, el propio San Bartolomé se le apareció a Rahere indicándole el lugar donde debía construir la iglesia para curar a los pobres.

La iglesia era una “liberty”, con total independencia de las leyes reales y hasta el 1910 mantuvo sus propias puertas que eran guardadas por centinelas. Fue solo con la incorporación de la luz eléctrica, el agua y el sistema de desagüe, inalcanzable para una iglesia tan pequeña, cuando se incorporó a la ciudad de Londres.

Merece la pena visitarla sólo por ver uno de los interiores normandos más significativos de Londres.  Las continuas conquistas y renovaciones que ha ido teniendo a lo largo de los años, le han dado además un gran valor histórico.

El rumor de la milagrosa recuperación del prior contribuyó a que la iglesias fuese conocida por sus poderes curativos, siendo fielmente visitada cada 24 de Agosto, día de San Bartolomé, coincidiendo con la feria anual.  Era entonces cuando todo tipo de enfermos en busca de recuperaciones milagrosas y los sanos en busca de juerga llenaban los pasillos de la iglesia y las callejuelas del lugar.

Se originaban tantas peleas y alborotos que años más tarde la feria fue prohibida debido a las continuas alteraciones del orden público.

El área, independientemente de esta feria, aunque se encontraba céntrica y elitista, frecuentada por banqueros e importantes comerciantes no gozaba de la mejor de las reputaciones.

El Hospital de San Bartolomé, adyacente al priorato hasta el 1543, era conocido entre los contrabandistas por comprar cuerpos que luego eran utilizados para investigación y experimentos. Las familias que acaban de despedir a un ser querido, conocedores de los ladrones de cuerpos, tenían que hacer vela durante varias semanas en el cementerio para impedir que los restos fuesen robados.

Igualmente, el mercado de Smithfield, situado a pocos metros, era junto a Tyburn uno de los principales centros de ejecuciones públicas, donde la gente acudía en masa para llevarse un pedazo de cuerpo del acusado con la creencia de que esta práctica le curaría de todos los males.

En esta plaza, fue ejecutado, entre otros, el noble escocés Sir William Wallace en 1305 y fue en esta iglesia donde se celebró el servicio religioso en memoria del 700 aniversario de su muerte.

Pero al margen de las ejecuciones, el mercado de por sí, ya era un lugar atroz y nauseabundo en el que el maltrato a los animales y la falta de higiene amenazaban  la salud pública.

No fue hasta la época Victoriana a mediados del 1800 cuando la nobleza empezó a presionar para sacar el mercado de carne de la zona y llevarlo fuera de la ciudad a Islington.

Con la disolución el priorato en 1543, la mitad de la iglesias fue demolida, incluyendo la mayor parte de la nave, salvándose de la época normanda, sólo el crucero, el presbiterio y el coro.

En esta iglesia que destaca por su belleza tanto exterior como interior fue bautizado el pintor William Hogarth en 1697.

La entrada desde la plaza, se encuentra “protegida” por un pequeño edificio normando superviviente al incendio del 1666 y a las bombas de la segunda guerra mundial, que azotaron con dureza la zona. La iglesia de San Bartolomé, fue una de las pocas del Este que sobrevivieron a los bombardeos.

En el siglo XVIII la iglesia fue ocupada por vagabundos y su condición empeoró hasta finales del siglo XIX cuando fue restaurada primero por Aston Webb y más tarde por Edwin Sidney Savage. Los costes de esta restauración sumaron más de £60,000, lo que hizo que partes de la iglesia, como la capilla del este, se utilizaran como imprenta con fines comerciales. Fue entonces cuando Benjamin Franklin trabajó en The Lady Chapel.

"Maddona and child" the Alfredo Roldan preside The Lady Chapel

Desde 1962 hasta 2005, esta iglesia fue la sede de la Sociedad Imperial de los Caballeros (Imperial Society of Knights Bachelor), formada por personas nombradas caballeros por el monarca, pero que no pertenecen a ninguna orden de caballería. Fue fundada en 1912, y está presidida por la reina Isabel II. Desde 2005, la sociedad se reúne en la cripta de la catedral de San Pablo.

En el cine:

Sus increíbles interiores, la han hecho favorita de directores y la encontramos en las siguientes películas:

Sherlock Holmes (2009), Las hermanas de Bolonea (2008), Elizabeth: La edad de oro (2007), Amazing Grace (2006), Shakespeare in Love (1998), Jude (1996), Cuatro bodas y un funeral (1994), Robin Hood Príncipe de los ladrones (1991), Al final del romance (1991)

La iglesia está catalogada, desde el 4 de enero de 1950, como monumento clasificado en Grado I, lo que quiere decir que está considerada como edificio de interés excepcional por el gobierno británico. En noviembre de 2007 se convirtió en la primera iglesia parroquial del Reino Unido en cobrar entrada para los turistas.

London Eye

Con sus 135 metros de altura es la noria de observación más alta del mundo. En un día despejado se alcanza a ver hasta el castillo de Windsor y es una oportunidad fantástica para llevarse una perspectiva de la ciudad admirando en un momento la Torre de Londres, la Catedral de San Pablo, el Buckingham Palace y el Big Ben.

El viaje dura unos 30 minutos. En cada cápsula de cristal caben 32 personas, que deben entrar mientras la noria está en movimiento. Hay tiempo de sobra para subir y bajar sin prisas y el hecho de que no pare hace la experiencia más agradable.

Hay muchas opiniones distintas sobre el London Eye, muchos sienten una terrible decepción, se quejan de su lentitud, del corto alcance de su vista (Londres es una ciudad muy grande, por lo que a no ser que el edificio sea alto, no se distinguirá más allá de la zona 2) y sobre todo de su precio: £18.60 cuando se compra en la puerta.

Lo cierto es que la experiencia impresiona. Si bien la noria no va muy rápida, ofrece con esto tiempo para disfrutar de las vistas. Puede dar un poco de vértigo al principio, pero al ser unas cápsulas grandes y tener una velocidad reducida, esta sensación se pasa rápido.

Buckinham Palace desde el London Eye

Algunos meses, el London Eye está incluido en las ofertas 2×1, por lo que merece la pena comprobarlo. Si se compran las entradas por Internet, sale unos libras más barato, pero nada que merezca realmente la pena. Igualmente, los descuentos para grupos o por visitarla por la noche no son gran cosa.

Por unas libras más, sin embargo, tienen el Fast Track, que evitará las grandes colas que pueden llegar a veces hasta una hora de espera. Además, te regalan unos prismáticos para que puedas apreciar los pequeños detalles.

Sin duda, lo que no te puedes perder, que está incluido con todas las entradas es la película en 4 dimensiones.

 

El Buckingham Palace abre sus puertas en Verano

El Palacio de Buckingham es uno de los pocos palacios reales del mundo que está en funcionamiento. Con la llegada del Verano, el Palacio abre sus puertas a los visitantes que podrán descubrir el interior.

La residencia de la Reina las oficinas y las Habitaciones de Estado además de destacados cuadros de Rembrandt, Rubens, Canaletto y unas magníficas piezas de porcelana de Sèvres. También se podrá ver de cerca el vestido de novia de la Duquesa de Cambridge.

Los precios rondan las £30.

 

BBC Proms, conciertos de música clásica por 5 libras en el Royal Albert Hall

El 15 de Julio comienzan los conciertos de música clásica de la BBC en el Royal Albert Hall, uno de los locales más famosos del mundo.

Aunque los precios de las entradas varían dependiendo del lugar del asiento, todos los conciertos tienen un número de entradas por tan sólo 5 libras.

Hay para todos los gustos, desde los clásicos Bach, Beethoven o Verdi hasta adaptaciones de programas televisivos infantiles para los más pequeños.

Algunos no aceptan menores de 16 años y suelen ser por la tarde a partir de las 19.00 mientras que otros están pensados para las familias con niños más pequeños y son los fines de semana sobre las 13.00.

El último día, el 10 de Septiembre, el concierto será en el Hyde Park.

Sin duda merece la pena asistir a alguno para visitar los interiores del impresionante Royal Albert Hall.