En una esquina de la plaza de West Smithfield, cerca del mercado de Smithfield, el histórico matadero de carne, pegada al Hospital de San Bartolomé (St Barholomew) donde Sherlock Holmes conoce al Doctor Watson y a pocos minutos andando de la magestuosa Catedral de San Pablo, encontramos esta pequeña iglesia anglicana de la época medieval.
En el siglo XII, la zona se encontraba justo a las afueras del muro de Londres. Los campos de la zona eran principalmente frecuentados por los mercaderes y ganaderos que venían al matadero de Smithfield para vender su mercancía.
Hasta que en 1123 con la creación del priorato en la zona, fue mandada construir por el
eclesiástico Rahere, conviertiéndose en la principal iglesia del priorato, al parecer como agradecimiento por haberse recuperado después de unas fiebres que cogió en un viaje de peregrinación a Roma. Al parecer, el propio San Bartolomé se le apareció a Rahere indicándole el lugar donde debía construir la iglesia para curar a los pobres.
La iglesia era una “liberty”, con total independencia de las leyes reales y hasta el 1910 mantuvo sus propias puertas que eran guardadas por centinelas. Fue solo con la incorporación de la luz eléctrica, el agua y el sistema de desagüe, inalcanzable para una iglesia tan pequeña, cuando se incorporó a la ciudad de Londres.
Merece la pena visitarla sólo por ver uno de los interiores normandos más significativos de Londres. Las continuas conquistas y renovaciones que ha ido teniendo a lo largo de los años, le han dado además un gran valor histórico.
El rumor de la milagrosa recuperación del prior contribuyó a que la iglesias fuese conocida por sus poderes curativos, siendo fielmente visitada cada 24 de Agosto, día de San Bartolomé, coincidiendo con la feria anual. Era entonces cuando todo tipo de enfermos en busca de recuperaciones milagrosas y los sanos en busca de juerga llenaban los pasillos de la iglesia y las callejuelas del lugar.
Se originaban tantas peleas y alborotos que años más tarde la feria fue prohibida debido a las continuas alteraciones del orden público.
El área, independientemente de esta feria, aunque se encontraba céntrica y elitista, frecuentada por banqueros e importantes comerciantes no gozaba de la mejor de las reputaciones.
El Hospital de San Bartolomé, adyacente al priorato hasta el 1543, era conocido entre los contrabandistas por comprar cuerpos que luego eran utilizados para investigación y experimentos. Las familias que acaban de despedir a un ser querido, conocedores de los ladrones de cuerpos, tenían que hacer vela durante varias semanas en el cementerio para impedir que los restos fuesen robados.
Igualmente, el mercado de Smithfield, situado a pocos metros, era junto a Tyburn uno de los principales centros de ejecuciones públicas, donde la gente acudía en masa para llevarse un pedazo de cuerpo del acusado con la creencia de que esta práctica le curaría de todos los males.
En esta plaza, fue ejecutado, entre otros, el noble escocés Sir William Wallace en 1305 y fue en esta iglesia donde se celebró el servicio religioso en memoria del 700 aniversario de su muerte.
Pero al margen de las ejecuciones, el mercado de por sí, ya era un lugar atroz y nauseabundo en el que el maltrato a los animales y la falta de higiene amenazaban la salud pública.
No fue hasta la época Victoriana a mediados del 1800 cuando la nobleza empezó a presionar para sacar el mercado de carne de la zona y llevarlo fuera de la ciudad a Islington.
Con la disolución el priorato en 1543, la mitad de la iglesias fue demolida, incluyendo la mayor parte de la nave, salvándose de la época normanda, sólo el crucero, el presbiterio y el coro.
En esta iglesia que destaca por su belleza tanto exterior como interior fue bautizado el pintor William Hogarth en 1697.
La entrada desde la plaza, se encuentra “protegida” por un pequeño edificio normando superviviente al incendio del 1666 y a las bombas de la segunda guerra mundial, que azotaron con dureza la zona. La iglesia de San Bartolomé, fue una de las pocas del Este que sobrevivieron a los bombardeos.
En el siglo XVIII la iglesia fue ocupada por vagabundos y su condición empeoró hasta finales del siglo XIX cuando fue restaurada primero por Aston Webb y más tarde por Edwin Sidney Savage. Los costes de esta restauración sumaron más de £60,000, lo que hizo que partes de la iglesia, como la capilla del este, se utilizaran como imprenta con fines comerciales. Fue entonces cuando Benjamin Franklin trabajó en The Lady Chapel.

"Maddona and child" the Alfredo Roldan preside The Lady Chapel
Desde 1962 hasta 2005, esta iglesia fue la sede de la Sociedad Imperial de los Caballeros (Imperial Society of Knights Bachelor), formada por personas nombradas caballeros por el monarca, pero que no pertenecen a ninguna orden de caballería. Fue fundada en 1912, y está presidida por la reina Isabel II. Desde 2005, la sociedad se reúne en la cripta de la catedral de San Pablo.
En el cine:
Sus increíbles interiores, la han hecho favorita de directores y la encontramos en las siguientes películas:
Sherlock Holmes (2009), Las hermanas de Bolonea (2008), Elizabeth: La edad de oro (2007), Amazing Grace (2006), Shakespeare in Love (1998), Jude (1996), Cuatro bodas y un funeral (1994), Robin Hood Príncipe de los ladrones (1991), Al final del romance (1991)
La iglesia está catalogada, desde el 4 de enero de 1950, como monumento clasificado en Grado I, lo que quiere decir que está considerada como edificio de interés excepcional por el gobierno británico. En noviembre de 2007 se convirtió en la primera iglesia parroquial del Reino Unido en cobrar entrada para los turistas.